INOCULANTE BIOLOGICO ANTIBIOL
DESCRIPCIÓN DEL PRODUCTO
FICHA TÉCNICA
ANTIBIOL es un producto biológico formulado con la combinación del hongo Trichoderma harzianum y la bacteria Bacillus subtilis, microorganismos presentes naturalmente en los suelos. Su aplicación favorece la colonización de la rizósfera, contribuye al desarrollo de las plantas y mejora el aprovechamiento de nutrientes. Además, actúa como agente de protección biológica frente a microorganismos patógenos mediante mecanismos como competencia por nutrientes y espacio, producción de metabolitos y enzimas, micoparasitismo e inducción de resistencia sistémica en las plantas.
DOSIS Y ÉPOCA DE APLICACIÓN
Aplicar 1 a 1,5 L/ha, dirigido al suelo o mediante aplicación foliar, de acuerdo con las necesidades del cultivo. Puede utilizarse desde la etapa de semilla y durante el establecimiento de las plántulas, así como directamente al suelo durante el desarrollo del cultivo.
Todas las aplicaciones de ANTIBIOL deben realizarse acompañadas de un tensoactivo, cuya función es favorecer la distribución y penetración del producto en el suelo. Para aplicaciones foliares, se recomienda acompañar el producto con un emulsificante con factor UV, con el fin de brindar protección a los microorganismos frente a la radiación ultravioleta.
BENEFICIOS
La combinación de Trichoderma harzianum y Bacillus subtilis proporciona diferentes mecanismos de acción biológica:
- Competencia por espacio y nutrientes en la rizósfera.
- Producción de sustancias y metabolitos con actividad antagonista frente a microorganismos patógenos.
- Producción de enzimas hidrolíticas que contribuyen a la degradación de estructuras de hongos y otros organismos fitopatógenos.
- Producción de ácidos orgánicos, aminoácidos, sideróforos y otros compuestos.
- Micoparasitismo y parasitismo directo sobre determinados patógenos presentes en el suelo.
- Inducción de resistencia sistémica en las plantas.
- Degradación de señales de comunicación de algunos patógenos, interfiriendo con mecanismos asociados a su desarrollo y patogenicidad.
Estos mecanismos contribuyen a proteger las plantas durante las primeras etapas de ataque de determinados microorganismos y a favorecer un ambiente biológico más equilibrado en la zona radicular.
