El Yeso Agrícola es un material altamente eficiente para mejorar la estructura del suelo, aportar calcio disponible, reducir problemas de acidez y sodicidad, y optimizar la nutrición de los cultivos. Actúa simultáneamente como mejorador físico-químico, acondicionador y fuente de nutrientes esenciales.
BENEFICIOS
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Reduce la pérdida de nitrógeno: El calcio ayuda a disminuir la volatilización del amonio, mejorando la eficiencia de fertilizantes como urea, UAN, sulfato de amonio y fosfatos.
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Mejora la estructura del suelo: Favorece la floculación de arcillas, facilitando la aireación, infiltración de agua y el desarrollo profundo de raíces.
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Aporta calcio y mejora la calidad de la fruta: Aumenta firmeza, reduce desórdenes fisiológicos y previene enfermedades como picado amargo (manzana), no cuaje (sandía, tomate) y problemas en cacahuate.
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Control parcial de enfermedades de raíz: Ayuda a disminuir la severidad de Phytophthora en aguacate y otros cultivos sensibles.
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Corrige acidez del suelo: Reduce toxicidad por aluminio, incluso en zonas profundas donde la cal tradicional no llega.
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Estabiliza la materia orgánica: Mejora la funcionalidad de la materia orgánica cuando se aplica en conjunto con ella.
USOS RECOMENDADOS
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Cultivos en general: 300–500 kg/ha.
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Frutales: 100–500 g por planta al sembrar; luego repetir cada 6–9 meses hasta 1 kg por árbol.
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Flores y hortalizas: 2–4 kg por cama de 36 m² en presiembra.
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Papa: 350–500 kg/ha o 50 g por planta.
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Pastos: 300–500 kg/ha y repetir cada 8–10 meses según lluvias.